SER MALVADO, ESO LE GUSTA A LA GENTE: ALGUNAS EXPERIENCIAS DE GALERÍA MICROONDAS | por Diego Maureira |

 

SER MALVADO, ESO LE GUSTA A LA GENTE: ALGUNAS EXPERIENCIAS DE GALERÍA MICROONDAS | por Diego Maureira |

Detalle de obra Nube colectiva a partir de barras de jabón de la artista Macarena Cuevas

 

Isabella Millán nos cuenta acerca del proyecto que tiene lugar en la Facultad de Arte de la Universidad de Chile y que cada día cobra más adherentes. Está ondera Galería Microondas, dicen algunos. Microondera.
Entrevista realizada el día miércoles 29 de noviembre de 2017

 

«¡Cabros, vengan! ¡Vengan a la inauguración de Galería Microondas!, –vocifera Isabella en los pasillos de la facultad–. Es ahora, es ahora mismo, está pasando en este momento. No se la pueden perder. ¡Es fantástico!». Pero, ¿qué es Galería Microondas? Se trata de un proyecto de exhibición que apenas cumple dos semanas y que consiste en el sencillo acto de instalar un microondas común y corriente y producir arte en torno a él. Los resultados han sido positivos e inesperados para su directora, Isabella Millán.

Sabemos del extendido prejuicio que ha encasillado a la Escuela de Artes de la Universidad de Chile en un anacronismo estético que incluso podemos tildar de decimonónico. Este semblante de “escuela de oficio” se ha dibujado de forma más clara tras la vuelta a la democracia. Sobre todo porque mientras las demás universidades se han apegado progresivamente a modelos propios del arte post-vanguardista de las últimas décadas, la Universidad de Chile, por el contrario, se ha desmarcado de este ejercicio y se ha replegado tras su relucido, y también desgastado, estandarte de tradición.

Sin embargo, y pese a que muchos estudiantes siguen desbastando la piedra o haciendo pinturas que parecen hechas con greda, Galería Microondas ha venido a mover un poco las cosas en las viejas bodegas del Campus Juan Gómez Millas. El microondas, en un comienzo de un pulcro color blanco (como cualquier galería de arte), ha sido decorado ahora con tonos rosa que le dan un rasgo bastante distintivo. Este electrodoméstico-galería ha sido objeto de diferentes propuestas artísticas, entre ellas, instalaciones con poemas, con cera depilatoria, con cuerdas y bolsas de basura, con marraquetas, con hologramas en movimiento, y ha establecido interacciones con el público a partir de jabones en barra, performances sonoras, improvisaciones musicales, conciertos audiovisuales y mucho más. Su tiempo de exhibición dura, casi siempre, entre la hora de almuerzo y la hora de la siesta.

No son pocos los cuestionamientos que los artistas, desde principios del siglo XX, han hecho a las instituciones de arte. Una de ellas es la galería, lugar donde se muestra la producción artística actual. Esto viene de los Dadaísta en adelante, e incluso existen casos de artistas rebeldes ya en el siglo XIX. Los Dadaístas, sin embargo, desbordaron de forma radical los espacios de exposición, realizando sus muestras artísticas en bares o cafés –incluso en su propia casa, como Kurt Schwitters, en Hannover–, con obras que difuminaban la frontera entre arte y meros objetos o chatarras. En Chile, podemos contar notables casos de transformación del espacio de arte. Como ejemplo están: Hoffmann’s House, Galería H10, Galería Tajamar, Galería Temporal, Sala de Carga, entre otros.

Para saber un poco más acerca de este popular microondas, conversamos con Isabella Millán, gestora de la iniciativa, y con Macarena Cuevas y Samuel Cortés, dos artistas expositores de la misma.

 

SER MALVADO, ESO LE GUSTA A LA GENTE: ALGUNAS EXPERIENCIAS DE GALERÍA MICROONDAS | por Diego Maureira |

Isabella Millán, directora de Galería Microondas, junto a Gonzalo Díaz y su obra Dr. Freud

 

Isabella Millán (IM): En realidad, como que se me escapó un poco de las manos, porque yo quería que fuera más absurdo, más chatarra. Y ahora está como muy pop. Y… hasta yo estoy más diva.

Diego Maureira (DM): Así es la fama, no se puede controlar. Cuéntame, quiénes son este proyecto. Quiénes son los miembros o quiénes participan.

IM: El staff de Galería Microondas somos tres personas. Alejandro Orellana, Dimitri Orloff y yo. Y en realidad a mí se me había ocurrido esta cosa, pero era un proyecto muy vago. Y ellos de muy buena manera se acercaron y empezaron a trabajar conmigo. Fue todo muy natural. Yo no les pedí nunca nada. Ellos nunca me cobraron nada tampoco. Todo muy así, en base al amor.

DM: ¿De dónde viene lo del microondas?

IM: Todo empezó con un trabajo muy absurdo, que consistía en una galería que era una de estas vitrinas-refrigerador, que es para las botellas, que estaba tirada en la calle. Y yo le pedía a la gente que se metiera y les tomaba fotos. Era una acción simple y absurda. Y esa fue mi primera galería. Galería Vitrina-Refrigerador. Que estaba horizontal en el piso. Y entonces ya, empecé con esa galería y a la semana a mi abuela se le echó a perder el microondas, y mi abuela es muy cachurera y me dijo que lo quería tener así como de adorno. Así que no me dejó sacarlo para yo convertirlo en una galería, porque ese era mi plan. Y pedí entonces el microondas de aquí del taller y ahí funcionó.

DM: Espera un poco. La galería que era un refrigerador… ¿dónde la pusiste o le sacabas fotos nomás?

IM: Estaba tirado en la calle Las Palmeras. Era inamovible. Era una hueá, así, imposible de mover. De hecho, se tuvo que terminar porque pusieron un estacionamiento ahí. Se lo llevaron los de la basura y ahora se estacionan los autos.

DM: ¿Cuándo empezaron con Microondas? Hasta donde sé, igual esto empezó hace poco.

IM: La semana pasada. ¿El día miércoles? Sí, el miércoles. Empezamos con la Chuby, una niña de pintura que está en cuarto año. Antes de que empezaran las exposiciones, yo anotaba gente para que prepararan algo y me mandaran un texto. Y la gente no se lo tomó muy enserio. Decían ya, bueno, motivados, y nunca me mandaron un texto. Como que se les quitaban las ganas al tiro cuando sabían que tenían que hacer una pega. Entonces… algunas otras personillas se lo tomaron enserio. Escribieron un texto y le dieron vida al trabajo. Si en realidad yo solamente pongo un microondas y la gente es la que se preocupa de que la instalación se vea bonita. Yo pongo el microondas y una Crackelet y jugo en polvo. Esa es mi magia. Es algo muy simple. Es solamente crear un lugar para exponer y darle un poco de cariño, como escribir cosas. Igual, ponte tú, que todo esto esté en las redes virtuales le suma muchos puntos al trabajo.

DM: ¿Y cuál es, más o menos, el tipo de obras que muestran?

IM: Emm… oh. En realidad, yo nunca supe qué tipo de obras se iban a montar. Al principio era cosas muy simples, como instalaciones, que era en un principio lo que yo pensé que iba a pasar. Iba a poner el microondas, iba a poner una cosa, e iba a estar todo el día el microondas con la cosa. Pero como ha empezado esto de la performance, han salido obras más interactivas y con música. Ahora todas las instalaciones llegan a la gente de alguna manera. No es solamente abrir el microondas y encontrarse un juguete y cerrarlo.

 

Samuel Cortés y Lucas Soffia, quienes presentaron el día martes 28 de noviembre las obras Micro Zapping y Tonebank Pop

 

DM: Oye, Macarena, cuéntanos, cómo fue tu experiencia en Galería Microondas.

Macarena Cuevas (MC): Al principio estaba muy pesimista. Porque primero quería derretir algo. Usar el microondas.

DM: O sea, tú te lo tomaste enserio.

MC: Yo quería usar el microondas y que la gente lo ocupara y lo prendiera y todo eso. Y primero se me ocurrió derretir juguetes o pensar en la comida y no sé qué, pero después caché que los jabones se inflan en los microondas y ahí todo se vuelve más abstracto y se puede jugar con los colores, la composición… y a la gente le gusta mucho mirar cómo se destruye algo.

IM: Ser malvado, eso le gusta la gente. Le gusta el mal.

MC: Y funcionó porque llegó harta gente. Tuvo convocatoria.

DM: ¿Y la obra que expusiste la vinculas con las otras cosas que has hecho? De arte.

MC: Se puede relacionar, pero en realidad aquí funcionó como sitio específico. Hacerse cargo de un lugar específico y responder a ese lugar.

DM: ¿Te gustó la experiencia?

MC: Sí, me gustó Galería Microondas. De hecho, después la compartí en las redes sociales y la apoyo a morir.

DM: Samuel, ¿a ti cómo te fue con Galería Microondas?

Samuel Cortés (SC): Bien. Partí ayudando en el cáterin de la galería. Yendo a comprar el jugo y las galletas y los Doritos.

IM: Y es un vanguardista. Él fue el primero en agregar el color de los jugos a la paleta de color de la galería.

SC: Sí, escogí los colores de los jugos. Coincidió el color del microondas con el color de los jugos. Escogí frutilla, porque iba bien, salió mango también, y después, para mi exposición, pedí jugo de melón, pero creo que fue jugo de limón al final.

DM: ¿Qué obra presentaste?

SC: Presenté una obra que está más vinculada a los trabajos que he hecho. Hice una pieza sonora con música apropiada desde Youtube. Eso lo presenté desde un plinto, y lo enfrenté a otro plinto con el microondas y sobre el microondas puse un computador donde reproduje mis videos. En vez de ocupar horizontal el microondas, jugué con la misma forma del plinto. Fue como una gran torre, una extensión del soporte, del microondas y del computador.

DM: ¿Qué otros artistas han participado?

IM: Han participado Mabel Sepúlveda, Dimitri Orloff, Rodrigo Carmona, Macarena Cuevas, Samuel Cortés, Lucas Soffia, Javiera Hernández, Nicole Caro y John Bazooka. Y mañana tenemos Rainer Krause (tenemos una exposición internacional), junto con Salvador Vicente. Y el viernes estará Yoran Quiroz.

DM: ¿Y es verdad que va a estar Gonzalo Díaz?

IM: Ay, no lo sé. Es sorpresa. Hay que ver. Pero te recomiendo venir el viernes para averiguarlo.

DM: Para terminar, ¿cuál va a ser el destino de esta galería? ¿Seguir haciendo exposiciones infinitamente? ¿O es temporal?

IM: Mucha gente me ha dicho que siga. Que siga hasta el próximo año. A mí me interesa sacarlo a la calle, quizá, pero no sé si seguir el próximo año porque podría viciarse y no quiero que termine en un mal final. Quiero que termine como en la gloria.

DM: ¿Pero de corrido hasta el próximo año?

IM: Ah, no, no, no. No. Yo tengo vacaciones. Pero me interesa también el final de este ciclo. Que termine muy bien, pero eso no lo sabemos. Como ha ido in crescendo, no sé en realidad cómo va a poder terminar.

DM: ¿El microondas seguirá siendo el mismo?

IM: En todos lados hay una galería microondas. Es una actitud. Podríamos terminar con el sistema de galerías convencional y empezar a ocupar los electrodomésticos, ya que hay tanta basura tirada en la calle.

MC: Hoy vimos una lavadora y yo dije: “galería lavadora”.

IM: ¡Sí! Galerías en todos lados y fin con las galerías casas. Sí, para qué más.

 

 

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Imagen coorporativa de Galería Microondas

 

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Diego Maureira

Diego Maureira

(Santiago de Chile) Licenciado en Artes con mención en Teoría e Historia del Arte por la Universidad de Chile. Se desempeña actualmente como ayudante en cátedras de arte moderno y contemporáneo, y ha publicado ensayos e investigaciones ligadas al arte chileno de las últimas décadas.
Diego Maureira